¿Cómo saber si estoy avanzando en mi rehabilitación?

En esta entrevista, Claudia Quinzacara, kinesióloga y coordinadora clínica en INB, explica en detalle cómo se evalúa el progreso durante la rehabilitación neurológica.

“El progreso se puede ir midiendo sesión a sesión o luego de un conjunto de sesiones. Se mide en base a escalas de valoración. Nosotros inicialmente, además de hacer la anamnesis (proceso de recolección de información sobre el paciente), tenemos que identificar el nivel funcional a través de distintas escalas de valoración que nos van a ir permitiendo ver los avances de los usuarios”, afirma de entrada la profesional INB.

-¿Cómo puede una persona saber si está avanzando en su proceso de rehabilitación?

-En general, lo ideal es que en la rehabilitación el usuario logre identificar los avances en su vida diaria, que pueda a lo mejor caminar más rápido, ponerse de pie en un solo intento, que pueda bañarse solo o ser lo más independiente posible. El usuario lo ve en su día a día, nosotros trabajamos en un entorno que no es el cotidiano, ya que es un gimnasio, pero cuando esto se extrapola al entorno cotidiano y el usuario siente que lo puede hacer mejor y esto se repite en el tiempo, ahí es donde identifican los cambios.

-¿Qué herramientas utilizan los profesionales INB para medir estos avances? 

-El proceso de rehabilitación se realiza mediante el acuerdo del objetivo entre la valoración del personal y lo que quiere el usuario. Una vez identificado el objetivo, este debe de ser específico, medible a través de una escala, identificar un tiempo para lograr el objetivo y que se pueda alcanzar.

-¿Por qué es importante hacer seguimientos periódicos durante la terapia? 

-Es importante hacer seguimientos periódicos porque necesitamos saber el momento del cambio, de la pesquisa del cambio o del logro de una tarea. Necesitamos encaminar el proceso de rehabilitación, de no hacer cosas en falso, de saber si nuestra hipótesis de trabajo va hacia donde queremos llegar. Si nuestra hipótesis se rechaza, entonces debemos de hacer una evaluación intermedia y reconfigurar el objetivo, pero para eso necesitamos un tiempo, una meta. La medición va a ir dependiendo del usuario, pero en general pueden ser a un mes, tres meses y seis meses.

“Los objetivos siempre van a ir encaminados a alcanzar el mayor nivel funcional de nuestros usuarios”.

Claudia Quinzacara, kinesióloga y coordinadora clínica en INB.

-¿Qué tipo de objetivos se establecen en una terapia de neurorrehabilitación? 

-Los objetivos van relacionados a la necesidad del usuario, que se vincula con nuestra evaluación. Y esos objetivos siempre van a ir encaminados a alcanzar el mayor nivel funcional de nuestros usuarios, ya sea lograr la marcha, lograr la función del brazo, lograr desplazarse de un lugar a otro. En general se va a relacionar con alcanzar una actividad. Los objetivos pueden cambiar en el tiempo porque la hipótesis de trabajo no se cumple o porque sí se cumplió y aspiramos a otras cosas, generando desafíos.

-¿Cómo se involucra la familia o red de apoyo en el seguimiento de los avances?

-Sí o sí se involucra la familia, partiendo de la base que necesitamos empoderar no solo al usuario, sino que a la familia para que estos generen modificaciones en sus hogares, adaptaciones y trabajo autónomo, que la red de apoyo le dé, como dice la palabra, el soporte para que el usuario con condición neurológica pueda desenvolverse de la manera más óptima. La familia debe conocer el objetivo, el plazo de tiempo que tenemos, saber qué ejercicios pueden hacer en la casa. Nosotros trabajamos bajo un modelo biopsicosocial, entonces el entorno y su familia es súper importante en el proceso de cambio.

-El progreso puede ser lento, ¿qué mensaje le daría a quienes se sienten frustrados o estancados en su proceso?

-En general el proceso es lento, la recuperación o el intento de éste, en lesiones neurológicas. Se necesita un tiempo de aprendizaje, de tiempo, de repetición, de desafiar al sistema. Hay otras patologías que sólo lograremos mantener o evitar deterioro. Hay que mencionar que cada usuario es un mundo distinto, por tanto no solo importa el diagnóstico, importa su edad, su condición premórbida, si realizaba alguna actividad previa o era sedentario/a, su red de apoyo, etc. En caso de lesiones cerebrales adquiridas, el que va cambiando es el cerebro, pero tiene que haber un periodo de exposición al proceso de rehabilitación lo bastante significativo para generar cambios y para eso lo que más necesitamos del usuario y los familiares es la motivación. Eso es un factor muy protector y potenciador del proceso de rehabilitación. Por ende, la persistencia y la paciencia es algo que hay que considerar, que cada pasito a pasito contribuye para generar pasos gigantes.

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