Usuaria Mafalda Cuneo recibe premio “Sello INB”

Mafalda Cuneo fue galardonada en nuestro mes aniversario con el premio “Sello INB”, una distinción que se entregó por primera vez en el centro para destacar la perseverancia de nuestros usuarios en su camino de rehabilitación.

“Decidimos premiar a Mafalda por su disciplina y constancia en el proceso. Ella ha tenido muchas situaciones de salud en estos años que gracias a la rehabilitación, a su fortaleza y su forma de ser ha podido sortear. Mafalda es una mujer muy fuerte, alegre, que entrega mucha energía, que sigue poniendo el mismo esfuerzo que el día uno, a pesar de todas las limitaciones”, afirma Gustavo Ulloa, neurokinesiólogo y director de INB. 

Ulloa también destaca a la familia de Mafalda. “Su entorno es un facilitador tremendo en el proceso, su hija es el pilar fundamental. Creo que todo eso hace que Mafalda sea la persona que merece con creces este reconocimiento y ser la primera, porque nosotros también como institución hemos sentido mucho la confianza de ella y su familia en nuestro trabajo. Ellos nos hacen sentir parte de su red de apoyo, de su familia”, agrega el director.

Nancy Escobari, hija de Mafalda, cuenta cómo recibieron esta importante distinción. “Fue algo muy inesperado y emocionante. Hemos tenido una larga relación con INB y me parece un hermoso gesto el reconocer en mi madre a tantas personas que luchan día a día por su rehabilitación o por tener una mejor calidad de vida. Como familia nos sentimos muy orgullosos y agradecidos”, comenta Nancy.

Mafalda se encuentra con un Parkinson en estado avanzado. “Mi madre tiene 88 años y hace más de ocho años que está siendo apoyada por el kinesiólogo Gustavo Ulloa. A él lo recomendó la Dra. Marianella Hernández, neuróloga que atendió a mi mami y le diagnosticó Parkinson. Así fue como llegamos a Gustavo, y sin lugar a dudas ha sido lo mejor que nos ha podido pasar. El Parkinson es una enfermedad compleja, que nos ha ido poniendo diferentes desafíos en su evolución, y en ese aspecto el apoyo integral que nos ha entregado INB ha sido fundamental y, debo decirlo, no solo en el apoyo de terapia kinesiológica, sino que muchas veces Gustavo nos ha contenido hasta emocionalmente cuando las cosas se han puesto difíciles”” cuenta Nancy.

“Me parece un hermoso gesto el reconocer en mi madre a tantas personas que luchan día a día por su rehabilitación o por tener una mejor calidad de vida”

Nancy Escobari, hija de Mafalda Cuneo.

¿Cómo ha sido este proceso?

-Durante este proceso han pasado muchas cosas, partiendo por la pandemia, una situación muy difícil en la que mi mami estaba casi postrada y veíamos difícil cómo continuar. Ahí Gustavo inventó que hiciéramos teleterapia. Nos conectábamos por Zoom y él nos guiaba en diferentes ejercicios con mi mamá. Así logramos ponerla de pie y posteriormente incluso que caminara y hasta que bajara las escalas de la casa. Recuerdo eso y en verdad fue increíble.

Luego del regreso a terapia en modo presencial, vino otro momento complejo. “Volvimos, ya habíamos salvado ese difícil momento y ahí probablemente se nos vino el desafío más grande: mi madre se nos cayó y fracturó la cadera. No fue posible operarla y no recuerdo por cuánto tiempo Gustavo estuvo viniendo a nuestra casa los siete días de la semana, hasta que logró que mi madre se volviese a levantar, caminar con ayuda de un carrito y hasta moverse en la caminadora. Además, en este proceso integral comenzamos a trabajar con una terapeuta ocupacional y posteriormente con una fonoaudióloga”, recuerda Nancy.

¿Qué más destaca del vínculo con el equipo INB en estos años?

-Alguien podrá decir que es una profesión o un trabajo, pero cuando uno ve que el profesional, en este caso Gustavo, se compromete a ese nivel, ya no es solo una profesión, es verdaderamente una pasión por sus pacientes y eso es lo que uno siente cuando llega a INB. La persona no siente que es un simple paciente, es una persona que de verdad le importa al equipo. Obviamente los años han pasado y mi madre se ha ido deteriorando más y Gustavo sigue con la misma pasión de siempre ayudándole a tener una mejor calidad de vida, lo que ha sido fundamental para nosotros. La buena calidad de vida que ha tenido mi mami todos estos años se debe fundamentalmente al apoyo y el esmero que INB y Gustavo en particular han puesto en su rehabilitación. Estamos enormemente agradecidos por la gestión de INB, representada para nosotros en Gustavo y Verito. Profesionales como ellos hoy hay pocos y la verdad nos sentimos parte de la familia INB.

 

 

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