Este mes, en INB, Fundación Territorio Inclusivo dictó un workshop sobre Marca Personal para una empleabilidad inclusiva, que fue dirigido a usuarios en proceso de rehabilitación que buscan volver a insertarse en el mundo laboral.
Paulina Esser, fundadora y directora ejecutiva de Fundación Territorio Inclusivo, cuenta que la instancia formativa estuvo orientada a fortalecer los procesos de empleabilidad y reinserción laboral de las personas. “Estuvo dirigido a usuarios adultos de INB que, producto de una discapacidad adquirida, vieron interrumpida su trayectoria laboral y hoy buscan proyectarse nuevamente en el mundo del trabajo”, comenta. Las relatoras del taller fueron Paola Sobarzo, encargada de proyectos de Terrritorio Inclusivo y Karen Vera, del área de comunicaciones de la misma organización.
¿De qué trató el taller, Paulina?
El taller abordó contenidos prácticos como la construcción de una marca personal con propósito, la identificación de habilidades y talentos transferibles, la definición de una propuesta de valor profesional y herramientas concretas para enfrentar procesos de búsqueda de empleo y reconversión laboral. Todo esto desde un enfoque inclusivo, centrado en la persona, reconociendo sus trayectorias previas, su experiencia laboral y su proyecto de vida, entendiendo que la rehabilitación no solo es un proceso clínico, sino también social, laboral y humano.
¿Qué le pareció esta instancia de colaboración?
Las instancias con los usuarios fueron profundamente valiosas y muy significativas. Nos encontramos con personas con historias de vida muy potentes, con experiencia laboral previa y con una enorme motivación por volver a integrarse activamente al mundo del trabajo. Desde Fundación Territorio Inclusivo creemos que estos espacios de trabajo directo con las personas son fundamentales. La rehabilitación no termina únicamente en lo físico o clínico, sino que debe proyectarse hacia una vida autónoma, productiva y con oportunidades reales de desarrollo personal y profesional. En ese contexto, existe una brecha que sigue siendo muy relevante tanto en el ámbito público como privado: muchas personas realizan procesos de rehabilitación en instituciones públicas y privadas, pero luego encuentran muy pocas oportunidades reales de inserción laboral en el mercado. Falta articulación, acompañamiento y generación de puentes efectivos con las empresas y organizaciones. Este tipo de instancias permiten precisamente abordar esa brecha, generando un espacio de transición entre la rehabilitación y la vida laboral activa, con una mirada integral e inclusiva.
¿Habían colaborado antes? ¿Cómo nació esta alianza con INB?
Sí, existe una relación previa, particularmente con su director, Gustavo Ulloa, con quien hemos trabajado durante varios años en temáticas vinculadas a accesibilidad universal, inclusión y espacio público. Hoy esta colaboración se proyecta en una alianza más estructurada, que busca acompañar los procesos de rehabilitación con una dimensión clave: la empleabilidad. La idea es poder ser un aporte concreto a los personas en sus procesos de reconversión laboral, entregando herramientas de desarrollo personal y profesional que permitan que la rehabilitación culmine idealmente en una inserción laboral exitosa.
“Desde Fundación Territorio Inclusivo queremos cumplir un rol articulador, actuando como un puente entre las instituciones de rehabilitación, tanto públicas como privadas, y las empresas y organizaciones que buscan incorporar talento diverso en sus estructuras laborales. Creemos profundamente en este círculo virtuoso, donde la rehabilitación, la formación y la empleabilidad se retroalimentan, generando trayectorias de vida más autónomas, dignas y sostenibles”, sostiene la directora ejecutiva de Territorio Inclusivo.




